Diócesis de Goya

Invitan a hacer un altar en el Mes de la Biblia para entronizarla en las casas

Interior - 10/09/2019

"Qué lindo es recordar siempre que el cielo y la tierra pasarán pero la Palabra del Señor nunca pasarán", expresó el obispo de la Diócesis de Goya, monseñor Adolfo Canecín, durante la homilía que pronunció recientemente durante su vista pastoral en la parroquia Santa Rita de la ciudad de Esquina, en la apertura del Mes de la Biblia y alentó a los fieles a "entronizar la Palabra de Dios en los hogares o lugares de trabajo" y leer el Evangelio de cada día.


Septiembre es el Mes de la Sagrada Escritura, porque el 30 la Iglesia conmemora el día de Jerónimo de Estridón, conocido como San Jerónimo, quien fue el traductor de la escritura original a la Vulgata Latina, traducción que durante siglos fue el texto bíblico oficial de la Iglesia Católica Romana.


"Qué lindo es recordar que el hombre tiene hambre y sed no sólo material de comida o bebida, sino que tiene hambre y sed del Evangelio, porque no sólo de pan vive el hombre sino de la Palabra que sale de la boca de Dios", subrayó el Pastor goyano, quien además alentó a los jóvenes a "bajar la aplicación de la Biblia en el celular", así "la tendrás en tu propio celular, que es lo que hoy la tecnología nos permite" y propuso que en las casas, lugares de trabajo o estudio "puedan entronizar el libro más sagrado de los cristianos", armando un altar con una flor natural y una vela en un lugar destacado y recomendó "todos los días leer el Evangelio" en familia.


El Mes de la Biblia es una celebración tanto personal como comunitaria. "La Palabra de Dios que penetra nuestro ser interior trayendo luz y vida también nos desafía a bendecir a nuestros hermanos y predicarla en todo lugar. De allí, es que no dejó de advertir que "el mejor lugar para entronizarla es el corazón, pero también es lindo entronizarla en las casas" y recomendó que si se tiene que hacer un regalo a alguien, se regale "el Libro más sagrado de todos los libros". Recordó precisamente al propio San Jerónimo, el traductor de la Biblia, quien había señalado: "Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo... La Biblia habla de Cristo, ella contiene el mensaje de salvación. Es por las Escrituras que nos encontramos con Dios y su hijo Jesucristo; llegamos a la fe y desarrollamos nuestra vida como hijos de Dios".