Peligro invernal

Piden precaución al usar calefacción a combustión para evitar incendios

Info General - 03/07/2019

La emanación de monóxido de carbono es el principal riesgo para quienes utilizan esa forma de combatir el frío. Ayer, se registró un fallecimiento por la inhalación de ese gas en un paraje de San Miguel, mientras que en el país causa unas 200 muertes por año. 


La muerte de un hombre por aparente inhalación de monóxido proveniente de una fogata, en su vivienda ubicada en un paraje de la localidad de San Miguel, volvió a encender las alarmas por los riesgos potenciales de los sistemas de calefacción a combustión (fuego). Instan a extremar los recaudos durante los días de bajas temperaturas, como los del fin de semana, ya que se esperan mínimas que rondarían los 3°.


SITUACIÓN
 

Los datos oficiales a escala nacional indican que el año pasado el monóxido de carbono provocó 215 fallecimientos, la mayoría durante los meses invernales. Se trata de una situación que se repite todos los años con cifras similares, lo cual amerita enfatizar en la prevención para evitar nuevos casos.
En este contexto, el jefe del Servicio de Neumonología del hospital Escuela, Mario Susini comentó a El Libertador que se trata de un gas "muy peligroso y silencioso porque es invisible e inodoro y cuando entra al organismo desplaza al oxígeno de la hemoglobina".


Continuando con lo anterior, el especialista expresó que "al faltar oxígeno a los tejidos se produce una hipoxemia, lo que repercute en la muerte de las células y las más sensibles a eso son las cerebrales".
Refiriéndose a los síntomas y las diferentes etapas de la intoxicación con el gas, explicó que "el paciente tiene síntomas como cefaleas, náuseas, vómitos, y debilidad generalizada. Después, el intoxicado se va deprimiendo hasta que pierde la conciencia y todo esto provoca lesiones cerebrales, estado de coma y, finalmente, la muerte en un lapso de pocos minutos".


Luego Susini señaló que la forma más frecuente de que se genere la mortífera sustancia en lugares cerrados es "cuando se calefaccionan los ambientes a partir de la combustión", dado que "todo lo que tenga llama consume oxígeno y hace que se libere monóxido de carbono, ejemplo de eso es cuando hay combustión con gas en la cocina o a partir de madera, papel o carbón", planteó.


Por lo anterior, indicó que "aquellos que tienen calefacción con combustión o chimeneas deben tener un buen tiraje al exterior para que salga el humo y ventilación", a la vez que recalcó que "lo que no se debe usar son los braseros internos".


Vale mencionar que los medios de calefacción más seguros, por no producir combustión, son las estufas a cuarzo, los caloventores y los sistemas que funcionan por radiación de calor, como las lozas y las estufas de panel.