Goya

Pentecostés: Vía Lucis en bicicletas

Interior - 12/06/2019

Decenas de jóvenes y también algunos adultos junto al propio Obispo, realizaron una bicicleteada por la que recorrieron calles de la ciudad con alegría entusiasta para conmemorar esa celebración.


Decenas de jóvenes de las diferentes parroquias, grupos juveniles y de catequesis de Goya, participaron el domingo de un Vía Lucis (del latín, "camino de la luz") con motivo de la solemnidad de Pentecostés, acompañados por el obispo de la diócesis de Goya, Adolfo Canecín, sacerdotes, diáconos y religiosas, quienes recorrieron calles de la ciudad en una bicicleteada que se organizó en el marco del Año Vocacional Diocesano, informó el equipo departamental de la Pastoral de Juventud.

 

Esta iniciativa de la Pastoral de Juventud, que anima el diácono en camino al Presbiterado (conocido como Sacerdocio), Pedro Pablo Ojeda, comenzó en la capilla San Cayetano y finalizó en la vicaría Sagrada Familia, en el barrio 9 de Julio.


La bendición inicial la impartió el Obispo, quien como un ciclista más, acompañó a los jóvenes en el recorrido y la marcha fue encabezada por ciclistas que llevaban la consigna Cristo Vive, seguida por el móvil de audio y escoltada por ciclistas, motociclistas y automovilistas. También formaron parte de la caravana los móviles de la Dirección Municipal de Tránsito. También en su bicicleta acompañó el vicario general de la Diócesis, el padre Juan Carlos López.
 

CANECÍN
 

El Obispo inició la oración agradeciendo al "Padre y al Hijo porque nos regalaron el Espíritu Santo" y en ese sentido animó a la gran cantidad de jóvenes a "dejarse animar por el Santo Espíritu", al tiempo que recordó que ya en años anteriores surgieron "nuevos métodos y un nuevo ardor" en la evangelización de la Iglesia y "quizás esta sea una expresión nueva para querer vivir y celebrar lo que queremos o pretendemos".


Una tarde soleada con una brisa de viento suave caracterizó el momento, por lo cual monseñor Canecín sostuvo que "está soplando viento", rememorando el acontecimiento de Pentecostés en Jerusalén y comentó entonces que en la "Biblia y el Catecismo de la Iglesia Católica, el Espíritu Santo tiene varios símbolos, entre otros, el viento".


"Este Espíritu Santo que es un viento Señor, nos sacuda la vida, hasta la conversión, nos arranque de cuajo este yo pecador, haragán y egoísta", dijo parafraseando al padre Julián Zini. "Sintámonos enviados a 'pedalear' con profundidad en el corazón y en nuestro interior; así que con esa actitud iniciamos el Vía Lucis".