El nuevo Procrear de Santa Catalina otro sector abandonado de la ciudad

Locales - 26/05/2019

Las viviendas de Santa Catalina que fueron entregadas el 5 de diciembre del año pasado, llevan cinco meses de olvidos en la asistencia básica que debería brindarse desde el estado municipal.


El complejo habitacional de 678 Viviendas del predio de Santa Catalina, ha sido el caballito de batalla de los gobiernos nacionales, provinciales y municipales que estuvieron de turno durante los últimos diez años. Pero quedó solo en eso, en promesas de campaña y en lucidas fotografías para agitar las tribunas populares.


La prueba está en el sector entregado recientemente, de poco más de doscientas unidades habitacionales desde donde están reclamando por todos los medios algún auxilio municipal o provincial, ante el estado de abandono total de un grupo de viviendas que solo tiene cinco meses de habitación.

 


En nota elevada a los “brazos ejecutivos” del municipio se reclama la limpieza de espacios verdes, con lo mínimo en barrido y limpieza. Los vecinos de Santa Catalina insisten en la necesidad de cortar el pasto y nivelar los espacios identificados en el barrio como reserva municipal y que “desde la fecha que nos mudamos, no han sido limpiado ni nivelados en su totalidad”.


Este pedido responde a dos hechos principales. En primer lugar los espacios no son utilizados para el fin para el que fueron concebidos, a excepción de los lugares que los mismos vecinos se ocuparon de limpiar. Y, en segundo lugar, los pastizales altos hacen que aparezcan todo tipo de alimañas que, peligrosas o no, no aparecerían si los espacios son mantenidos.


Por otro lado, “desde la fecha que nos mudamos, nunca se hizo una limpieza integral del barrio para comenzar luego con el barrido tradicional que corresponde”. Compromiso asumido ante los vecinos por el responsable de Higiene Urbana de la municipalidad. Solo se realizaron días esporádicos de barrido mecánico que, al no ser total o continuo, resulta insuficiente.

 

SENTIRSE CASI ESTAFADOS
“Muchos vecinos hicimos el pago anual anticipado por estos servicios y aún si otros no lo han hecho, la deuda está generada y será cobrada en algún momento, por lo que nos consideramos en situación acorde al reclamo que estamos haciendo”. Dejando en el aire un ligero tufillo cercano a una defraudación municipal.


Iluminación de calles y espacios de uso común. Se contabilizó en todo el predio barrial 63 jirafas que no funcionan. En algunos lugares no es de gran importancia, solo hace a la mejor iluminación. Más en otros resulta necesario y urgente solucionar este inconveniente; pues las jirafas iluminan sectores poco habitados o limitando con el campo que circunda al barrio. Lo que sumado al pastizal alto hace de estos lugares inseguros.

 

MEJOR NO ENFERMARSE
Funcionamiento integral de la sala de atención primaria de la Salud. El espacio construido para ser utilizado como SAPS se comparte con el destacamento policial, del que “no podemos emitir queja alguna, ya que hay guardia policial las 24 horas del día”.


Resulta necesario exponer que la sala funciona en horario comercial, como si las urgencias solo ocurrieran en este horario. “Tenemos un edificio subutilizado y, en casos de urgencias durante las noches o los fines de semana, debemos recurrir a la sala ubicada en el Barrio Dr. Montaña que, justamente, en sucesivas situaciones tampoco cuenta con una guardia permanente”, explican los vecinos en la nota.


“Insistimos que la Sala de Atención Primaria de la Salud debe funcionar con una guardia médica permanente (no sólo enfermería) y un sector administrativo que la asista”, beneficiando de este modo no solo al barrio, sino a los barrios cercanos que, para acudir al hospital más cercano debe tardar por lo menos alrededor de 20 minutos, lo que son cruciales en casos de urgencias.


Pasaron cinco meses de abandono ¿Deberán pasar otros cinco meses para que los atiendan?