Por Daniel Caram

La peligrosa interna o el acuerdo amañado

Opinión del Director - 12/02/2017

Se debate por estas horas en el peronismo correntino cuál es el camino correcto para encarar lo que viene… o el menos peligroso.

 

La interna que puede dejar heridos de muerte o el acuerdo atado con alambres. Ambas alternativas son escenarios altamente peligrosos ya que no garantizan una supervivencia segura y tranquila en el año electoral que ya se vive.

 

Los dos sectores bien diferenciados, con Camau Espínola y Fabián Ríos a la cabeza, conocen y entienden de éstos temas, y ambos saben que lo mejor es evitar el enfrentamiento interno. Pero: ¿se puede evitarlo?.

 

Hasta cuando se habla de elementos externos (léase Martínez Llano) todo pasa por entender que bien puede buscar instalarse un obstáculo desde afuera para intentar crear un escenario conflictivo.

 

El escenario no es apocalíptico: con Ricardo Colombi en caída libre, y con los principales protagonistas del PJ con intencionalidades ya expuestas (Camau Gobernador – Fabián Intendente) las discusiones parecen instaladas hacia abajo, con desmedidas pretensiones de algunos, o imposibles deseos de otros.

 

Son pocas las horas que quedan para dirimir la cuestión. Ríos dijo, al finalizar la semana, que había pendientes encuentros para tratar de consensuar, pero al mismo tiempo varios de sus laderos salieron a instalar el tema del enojo hacia dentro por el acercamiento del exsurfista con el empresario de medios.

 

Camau apuesta por un acuerdo sostenido en dos bases fuertes: confía en la palabra de Ríos, más allá de sus diferencias notorias; y está convencido que hay que abortar la estrategia ricardista de intentar separar la unidad peronista.

 

¿Entonces?... La semana va a empezar con definiciones fuertes, porque los tiempos urgen y porque ya no queda margen para decisiones tibias.

 

Muchos creen que será mejor “atar con alambre” el acuerdo, antes que aceptar la intromisión de Colombi y los suyos en la interna.

 

Es que hoy ya nadie le teme a Ricardo… y en eso coinciden todos… hasta Camau y Fabián.