Por Daniel Caram

Lucrando con la hipocresía

Opinión del Director - 18/11/2016

La historia misma en Corrientes muestra que, salvo raras y honrosas excepciones, los empresarios suelen estar alejados y distantes de la realidad social, aún en momentos de crisis.

 

Y si bien algunos intentan siempre mostrarse cercanos y ocupados, la mayoría vive lucrando a partir de la necesidad ajena. Es así.

 

La pelea de éstos días entre los organizadores de fiestas de recepciones y el municipio capitalino marca ese contexto, con empresas que viven pendientes de los tragos de moda y de las luces más caras, y que buscan en las permisivas judiciales los vericuetos para llenarse los bolsillos.

 

Porque  hoy, en medio de las discusiones, hasta se producen diferencias de criterio entre algunas escuelas de las más tradicionales y con apellidos ilustres, y otras más desconocidas.

 

¿O porque una conocida empresa –la que está en conflicto directo con la comuna- suspendió algunas cenas y otras las realizó sin problemas?.

 

Está claro que no hay una cuestión de coherencia, o de posturas ideológicas. Todo pasa por Don Dinero: es que si pueden pagar la entrada que permite costear las supuestas pérdidas por no vender alcohol, todo lo demás queda en la anécdota.

 

¿Y los chicos… y los padres?.

 

Todo es parte de la hipocresía.

 

No pasa entonces por cuidar a nuestros chicos, sino por buscar el vericueto para no perder un peso.

 

Por lo pronto, a horas de la primera cena de egresados, la Justicia le dio la derecha al Municipio y ratificó la vigencia de la Resolución 2135/16 que prohíbe la venta de alcohol en fiestas de egresados y recepciones.

 

¿Hasta cuándo?.... ¿Hasta que el poderoso empresario sea atendido por algún amigo de la Justicia, y entonces obtenga la vía libre para emborrachar a chicos y seguir llenándose de plata?.

 

Todos los años, por estas fechas, éste tema alcanza la dimensión de problema, lo que debería también propiciar un debate aún mayor: si se deben seguir organizando las cenas (son solo para los jóvenes), si no deben participar las instituciones escolares en la organización, sino hay que extremar los requerimientos a los empresarios… algo hay que hacer.

 

Todo es cuestión de plata. Lo demás es cuento.