Por Daniel Caram

Alberto con la ‘A’ de Argentina

CorrientesHoy - 16/12/2019

 

Indudablemente la bonhomía como profesor de Derecho en la Universidad de Buenos Aires, lo catapultó al Dr. Alberto Ángel Fernández a los primeros planos de la consideración nacional. Mucho más, tal vez, que como candidato primero y presidente después, de todos los argentinos.

 

Así quedó demostrado en la primera semana de ‘gobierno del Alberto’, con la sensación de haber descomprimido una situación de confrontación de una realidad fragmentada entre los ‘unos’ y los ‘otros’.

 


Atrás parece haber quedado el ‘estaqueamiento’, la tortura y la condena mediática, a las ideas nacionales y populares, bajos las figuras del justicialismo o del kirchnerismo, junto con sus principales ideales y abanderados.

 

El ejemplo está con la designación de Rosario Lufrano como encargada de administrar los medios de comunicación de la Gestión de Alberto. Es una mujer del palo, contrariando al refrán, para decir: “en casa de herrero cuchillo de acero”. Ella está a cargo de los medios oficiales de comunicación.

 


Desde CorrientesHoy.com, como medio de comunicación que cobija hace más de una década a hombres de prensa comprometidos con la realidad, aplaudimos la decisión de ponerla al frente de Radio y Televisión Argentina (RTA), empresa pública sociedad del Estado.

 


Al estar insertos en la sociedad hace más de treinta años como hombres de la comunicación, el anhelo es que Corrientes también deje de ser una zona de conflicto en el espectro radiofónico y alcance un verdadero ordenamiento dentro del éter local y provincial.

 


En su primer mensaje Alberto Fernández, encendió la alarma en los medios hegemónicos, con el anunció de revisar la pauta oficial para que los dineros públicos, sean convenientes aplicados en otros menesteres y no para exaltar la figura de gobernantes y de funcionarios. Nadie debe hacerse el distraído en este tema.

 


Sin alcanzar el nivel de denuncia de Cristina sobre un lowfer (guerra jurídica). No existe una guerra periodística entre nosotros, sino un perfecto desequilibrio entre los beneficiarios de la pauta oficial. En nuestra Provincia, algunos privilegiados se pintaron la cara de “amarillo” para sumarse a la campaña del miedo y del linchamiento mediático sobre la herencia que recibió Macri.

 


Los deseos, en este segmento final del año, es que hagamos fuerza para que Corrientes no quede nuevamente al margen de la historia grande del país. Será casi exclusiva responsabilidad de los funcionarios locales.

 

Deberán estar a la altura de la convocatoria de la unidad nacional pronunciada por Alberto Fernández, en su discurso inaugural de una presidencia cargada de expectativas.
A nadie escapa del recuerdo la campaña del medio montada en Corrientes, asustando que “si vuelven estos, vuelve la droga, el narcotráfico”. La campaña de los medios locales, está visto, de nada sirvió. Sobre todo para los que se subieron a la caravana mediática del medio.

 


No pasó mucho tiempo para que los “globos” y los carteles se pincharan. El marketing quedó atrás. Hay que llamar a las cosas por su nombre. Ir a los bifes; vayamos a los hechos. Hay mucho por hacer. Los disfraces quedaron atrás.

 


Hay que poner a la Argentina de pie. Poner a Corrientes de pie. En el ámbito vernáculo, el peronismo correntino tendrá su última oportunidad para romper su sequía gubernamental que lleva casi cincuenta años. Caso contrario corre serio riesgo de desaparecer para siempre de la faz de la tierra (en términos políticos).

 


No vale de nada hablar de oportunidades históricas para el PJ correntino. Algo de lo que se habla hace más de veinte años. Hay que imitar el ejemplo y tomar el camino de Alberto Fernández y de Cristina Kirchner, que superaron todos los obstáculos y saltaron la grieta a punto tal que casi la cerraron. Para encarrilar de nuevo a una Argentina que viajaba hacia su fracaso más rotundo en términos políticos e institucionales.

 


A todo esto, desde “Volver a Creer”, nos sumamos a esta nueva posibilidad nacional y provincial para “Volver a Creer” en una Corrientes más justa, caminando junto a una Argentina de pie.