Apocalipsis político: ¿Se gesta otra intervención federal a la Provincia?

CorrientesHoy - 18/09/2019

 

Desde estas líneas de CorrientesHoy.com se adelantó oportunamente el largo calvario que tendría que afrontar el gobernador Gustavo Valdés, en caso de precipitarse la caída de su tutelar Mauricio Macri a partir del 27 de octubre y un factible resultado electoral adverso que lo alejaría del gobierno a partir del 10 de diciembre.


La punta del ovillo la mostró ayer con sus explosivas declaraciones Horacio Ricardo Colombi, pegándoles sin miramientos a todos los socios de ECO, por “cómodos”, “ventajeros”, “aprovechadores” “seudos partidos” y “sellos de goma”, entre otros oprobios que no tuvieron respuesta del otro lado. Acaso dándole razones al otrora gobernador de la provincia, porque los verdaderos socios no existen.


Algunos lapidarios aseguran observar a partir de esta mecha que encendió Ricardo, un terreno pedregoso para Corrientes, especialmente para la alianza gobernante ECO+Cambiemos, donde no se descartaría la idea de “incendiar la Provincia” –al mejor estilo de Nerón-, antes que entregársela a los enemigos políticos.


Esa figura bien podría asemejarse a otra Intervención Federal, como la veintena que la sucedieron, dejando un territorio correntino arrasado por el descontrol y la lujuria económica. Solo basta recordar el ‘caso Aguad’ quien, cuál Copperfield a la correntina, hizo “desaparecer” u$s60 millones de dólares, transformados en Cecacor –bonos provinciales-, después recuperados por el Estado. Estafa redonda.
“Se rompe ECO y se alista clima para gestar una nueva intervención federal”. Es el título que eligieron desde ComunasLitoral.com para coincidir en el panorama brindado desde CorrientesHoy.com.

 

EL ARTÍCULO


El reconocimiento de la grave situación del paciente, la brindó el ex gobernador (Ricardo Colombi), al programa de su compueblano y ex alumno de su madre, quién con un firme pero escueto “así no se puede seguir”, determinó que “indudablemente” ECO deberá cambiar para no perder contacto con la gente, y de acuerdo, a él, acabar con su razón de ser.


En paralelo, desde otro rincón, se hizo correr, qué mediante una alianza táctica con el gobernador, al que se lo distrae con tapas de matutinos afines, se empieza a gestar una conflictividad institucional, que tendría como fin (de acuerdo a la misma fuente calificada que disemina lo transcripto) una intervención federal que impida la posibilidad cierta de un regreso al poder de quién por primera vez, en este período, reconoce, abiertamente, que lo está extrañando y que tomó la decisión de volver.
Ya nada será lo mismo, a partir del momento de estas declaraciones del senador provincial y hombre fuerte desde hace dos décadas en la provincia. Sí bien, se puede leer, políticamente, que ante el escenario perdidoso a nivel nacional (incluso, vedette mediante, se dejó trascender lo posible y probable jurídicamente, de entregar el mando a los ganadores antes del 15 de noviembre; sería la venganza perfecta, perpetuando el axioma de qué el peronismo no deja gobernar) la grieta dentro de ECO+Cambiemos no tardaría en abrirse, debemos responder, ante tal cambio de orden, con cierta sorpresa y expectativa.


Es una jugada de manual y de pizarrón que parte de ECO quede pegada al gobierno nacional en retirada, pero otra parte del espacio que gobierna al millón de correntinos hace 20 años, debe, para su propia subsistencia, regenerarse, renacer, bajo crisis de identidad, que en verdad transformen en otra cosa la experiencia política, que tras el reinado de Tato Romero Feris, maneja con mano férrea y alpargata temeraria los destinos de la correntinidad.


Esto mismo es lo que dejó en claro “lo que dijo en la cara”, el ex gobernador, en la radio de su amigo. A partir de este pitazo de inició, y hasta el final del partido, viviremos el día a día del desarrollo de este gran juego, en el qué desde hace tiempo, y en nombre de la política, convirtieron a la provincia.
El otro equipo, el que viene perdiendo desde hace décadas, no presenta su esquema de juego, o diseño posicional, por una convicción propia o por una mística y fortaleza de grupo. Casi que está en frente, como un convidado de piedra, como un legitimador, mero y huero. En algunas de sus áreas, intervenido, pretende contagiar la opción de la intervención. Por más que esto suene alocado, y como muy pocas veces desde esta columna, donde se piensa y opina, en este tramo, sólo informamos, de calificada fuente, que no son pocos, los que ya trabajan en el llamado “remedio federal”.


Difícilmente esto cuaje, tanto aquí como allá (donde a nivel nacional, por más que se asuma en noviembre, hasta la primavera del año que viene “el horno no estará para bollos”), pero lo extraño es que se esté pensando en una trama de estas características, tal como la ruptura de ECO, de la que nadie verbalizaba hasta hace minutos atrás y de la que a partir de ahora, nadie dejará de hablar.


Nada nuevo para la historia política, nada para sorprendernos sí es que podemos estar algo más allá del chamamé, del carnaval y de las cumbias de campaña, para ratificarlo la muestra siguiente, de la que cambiando de nombres a los protagonistas, nos daremos cuenta, como tras miles de años, los humanos, seguimos repitiendo conductas.