Cristina suspende diez días su campaña para visitar a Florencia en Cuba

CorrientesHoy - 30/06/2019

 

El martes próximo, Cristina Kirchner tomará un vuelo matutino. Se va a Cuba para ver a su hija Florencia Kirchner, quien se encuentra en La Habana por problemas de salud y bajo tratamiento médico, según consignaron sus abogados en la Justicia. Por eso, la campaña presidencial del Frente con Todos entrará ahora en un impasse, al menos para la ex presidenta.


Florencia reposa en La Habana

Lejos de la política, Cristina Kirchner desempeñará en esos 10 días sólo su rol de madre, para retomar después el de candidata, en el tramo final hacia las PASO. La idea central de su campaña como compañera de fórmula de Alberto Fernández es usar la presentación de su libro ¨Sinceramente¨ en el interior del país y en el conurbano, como eje de campaña.

 

Si bien, la ex presidenta estará en contacto con Alberto Fernández y sus hombres confianza, lo que quiere ahora es acompañar a su hija y tomar distancia. A Cuba viajará solo con su custodia, hace días recibió la autorización necesaria para salir del país y terminó de planificar su nuevo viaje a La Habana.


Antes participó con su compañero de fórmula de una sesión de fotos en el Instituto Patria: son las fotos que se verán en las boletas que los partidos pondrán en el cuarto oscuro para las PASO del 11 de agosto.


El martes, cuando Cristina Kirchner se vaya a Cuba, ya habrá vencido el plazo para que los distintos frentes electorales  presenten ante la Justicia Electoral las boletas que van a llevar en las elecciones. Sergio Massa, Axel Kicillof y Verónica Magario lo harán en las próximas horas.

 

El tema de la salud de Florencia Kirchner es delicado y ninguna persona allegada a la ex presidenta habla del tema. El hermetismo es total, salvo cuando la Justicia exige la presentación de los partes médico de Cuba. Las tres fuentes allegadas a Cristina Kirchner consultadas por Infobae, sólo ratificaron la información del viaje y aclararon que no harán comentario alguno sobre ese tema porque es un tema privado y delicado.

 

¨Cristina está preocupada, como lo estaría cualquier madre en su lugar. Es un tema personal. Ella se toma unos días, pero la campaña sigue", afirmó uno de los dirigentes que la acompañó ayer a su la presentación de Sinceramente en Chaco.

 

Ese mismo dirigente peronista, de extrema confianza de Cristina Kirchner, aseguró que es en este tipo de presentaciones donde ella se siente más cómoda. Cuando en trece días regrese al país, la candidata a vicepresidenta retomará la campaña con más presentaciones en el interior del país.


Alberto Fernández se comunicó anoche con Cristina Kirchner. Hablaron del acto de SMATA que ayer compartió el ex jefe de Gabinete con Verónica Magario y Máximo Kirchner, mientras ella estaba en Chaco. Hablan todos los días, como cuando estaban en el poder.

 

Alberto en campaña

Alberto Fernández trabajaba anoche en cerrar algunas reuniones políticas para la semana próxima. El martes irá al Congreso a tener una reunión como candidato a presidente con el nuevo jefe de bloque de los senadores del PJ, el cordobés Carlos Caserio, quien fue designado en el lugar que eternamente ocupó Miguel Angel Pichetto hasta que se hizo militante del macrismo.

 

Además, el candidato a presidente del Frente con Todos quiere concretar para la semana próxima una reunión con todos los gobernadores peronistas que apoyan la fórmula Fernández-Fernández. Se trabaja en la agenda de todos los mandatarios provinciales para coordinar la cumbre.

 

¨Cristina está bien, contenta con cómo se están dando las cosas¨, reveló Fernández a sus allegados mientras resolvía la agenda de la semana próxima.

 

A las presentaciones del ¨Sinceramente¨, Cristina Kirchner le va a sumar recorridas en algunas localidades del conurbano. El objetivo de la ex presidente es consolidar el voto propio, el núcleo duro que en el kirchnerismo dicen que es cercano al 30 por ciento y los más optimistas consideran que trepa al 35 por ciento.

 

CFK tendrá algunas actividades con Alberto Fernández, Axel Kicillof y Verónica Magario, y con también con Sergio Massa, pero voceros  allegados a los tres sectores aseguraron a Infobae que la mayoría de las acciones de campaña serán divididas.


¨Nos dividimos para multiplicarnos¨, dijo hace horas Oscar Parrilli, ex secretario general de la Presidencia de los Kirchner, y quien hoy hace casi la misma función al lado de la ex presidente.

 

Las decisiones de la fórmula Fernández-Fernández se toman en una mesa chica, pero chica en serio. Cristina Kirchner decide con su hijo Máximo Kirchner y con Eduardo ¨Wado¨ de Pedro. Con Alberto Fernández el diálogo es permanente y de a poco empezaron a recuperar la dinámica de las viejas épocas cuando Néstor Kirchner era el presidente.

 

Ya está definido que no habrá actos políticos al estilo tradicional de los actos peronistas, en estadios de fútbol o grandes concentraciones con apoyo sindical. La decisión se terminó de tomar en la comida que reunió en la casa del intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, a Cristina Kirchner con Sergio Massa, quienes ya se había visto antes solos para cerrar su regreso a las filas kirchneristas.

 

En el asado que organizó Ferraresi, del que dio cuenta Infobae la semana pasada, se definió que la prioridad son las acciones individuales de campaña y que los ejes serán los cuestionamientos a la política económica del Gobierno, y por qué Mauricio Macri no debe quedarse cuatro años en el poder.

 

La evaluación que hicieron en las últimas horas Cristina Kirchner y Alberto Fernández sobre el efecto del salto de Miguel Angel Pichetto al macrismo es que sólo va consolidar al peronismo que ya era macrista y no a conseguir restarle poder al peronismo que no comulga con el Gobierno.

 

¨Pichetto se sacó la careta. Estaba esperando que lo llamen y salió corriendo¨, fue la frase que se dijo en una reunión informal de allegados a Cristina Kirchner. La información que manejan en la fórmula Fernández-Fernández es que ya existirían ofertas para que después de las PASO el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, se sume a un eventual segundo mandato de Macri como su canciller.

 


La ex presidenta frena a quienes van con encuestas favorables o los que son de los que se entusiasman demasiado con sus apariciones en la presentación del libro ¨Sinceramente¨.

 

Cristina Kirchner dice que las elección no está ganada, que hay un escenario político y económico que indican que es una disputa electoral que ¨puede ganarse¨. En su núcleo de confianza, aseguran que está contenta con su rol y con la idea de hacer de su libro una campaña política.

 

Cree también, la ex presidenta, que hay que fidelizar los votos que tiene cada uno en el Frente con Todos. Por esa razón, Alberto Fernández como candidato presidente buscará seducir a los sectores más moderados y fortalecerá su alianza con los gobernadores peronistas.

 

Ya arregló además con Massa viajar juntos a Jujuy, uno distrito donde en las elecciones presidenciales de 2015 sacó más votos que Macri.

 

En las reuniones que tiene en sus oficinas de la calle México al 300 y también en su casa, el ex jefe de Gabinete suele decir que él es la mejor autocrítica que hizo Cristina Kirchner de sus dos mandatos como presidenta.

 

A Fernández lo enoja que se dude de su potestad para tomar decisiones. ¨El único que se plantó en medio del gobierno, hizo un quilombo tremendo y se fue al desierto político diez años, fui yo. En ese momento decían que era independiente, y ahora me dicen que soy el súbdito de Cristina. No entiendo¨, suele quejarse el candidato presidencial.

 

Cristina y Alberto no coinciden en muchas cosas, aún hoy. El ex jefe de Gabinete sostiene en privado que aquella noche en plena noche del voto no positivo de Julio Cobos en 2008, cuando en la habitación del matrimonio Kirchner en Olivos convenció a Cristina Kirchner de no renunciar y después se fue él del Gobierno, es una escena de ruptura que no volverá a repetirse.

 

¨Eso no pasa dos veces, estamos bien podemos pensar cosas diferentes pero el objetivo es común¨, suele decir el candidato.

 

Hoy los dos Fernández coinciden en la convicción de que la pelea de octubre no está ganada, pero que es una elección posible. En rigor, falta mucho. La Argentina es un país que en tres meses todo puede cambiar.